Régimen de las sociedades de capital: ley, estatutos y pactos parasociales

En la compleja esfera del derecho societario, el régimen de las sociedades de capital se encuentra intrínsecamente ligado a dos fuerzas primordiales: la ley y la voluntad de las partes.

En este contexto, el presente texto aborda con meticulosa precisión los distintos aspectos que conforman la estructura legal de las sociedades de capital, desde la importancia de los estatutos sociales hasta el papel de los pactos parasociales.

Régimen de las sociedades: los textos positivos

Como en cualquier contrato, los contratos (o los actos unilaterales, en caso de unipersonalidad) de sociedad de capital se rigen por la ley y por la voluntad de las partes; o mejor, por la voluntad de las partes y por la ley.

Así lo dicen dos preceptos de la LSC: el art. 3, bajo la rúbrica “Régimen legal”, al señalar que “Las sociedades de capital, en cuanto no se rijan por disposición legal que les sea específicamente aplicable, quedarán sometidas a los preceptos de esta ley”; y el art. 28, bajo la rúbrica Autonomía de la voluntad”, cuando dispone que “En la escritura y en los estatutos se podrán incluir, además, todos los pactos y condiciones que los socios fundadores juzguen conveniente establecer, siempre que no se opongan a las leyes ni contradigan los principios configuradores del tipo social elegido”.

Este segundo precepto recuerda al art. 1255 CC, que como es sabido reconoce con carácter general la libertad de los contratantes para establecer los pactos, cláusulas y c

...

¿Te ha gustado este artículo?

Recibe todas las mañanas en tu buzón todos las novedades jurídicas

Área de interes

Encuentra tu abogado

Especialidades