Omisión del deber de depositar cuentas en el Registro Mercantil y responsabilidad personal por deudas sociales

¿Por qué es obligatorio depositar cuentas en el Registro Mercantil?, ¿Cuáles son las consecuencias derivadas de su omisión? ¿Puede generar responsabilidad personal de los administradores por deudas sociales? Para responder a todo esto, examinemos en este artículo la normativa aplicable, el proceso de depósito de cuentas, las consecuencias de su incumplimiento y las medidas para evitar dicha responsabilidad.

El deber de depositar cuentas en el Registro Mercantil

La Ley de Sociedades de Capital (arts. 279 y ss. LSC) y el Código de Comercio (arts. 25 y ss.) establecen la obligación de las sociedades mercantiles de depositar sus cuentas anuales en el Registro Mercantil. El objetivo de esta normativa es garantizar la transparencia empresarial y proteger los intereses de terceros.

En efecto, el depósito de cuentas permite a los acreedores, inversores, empleados, entre otros, obtener información financiera relevante sobre la situación económica de la empresa. Esto es una manifestación de transparencia fundamental para el correcto funcionamiento del mercado y la toma de decisiones informadas.

Por ello, las sociedades están obligadas a depositar sus cuentas anuales en el Registro Mercantil dentro de los seis meses siguientes al cierre del ejercicio social. Previamente, deben ser aprobadas por la Junta General de socios, junto a la gestión social y a la aplicación de resultados.  Además, cuando proceda, las cuentas deberán ser auditadas.

Consecu

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